Chimenea abierta o cerrada ¿cuál es mejor?

Chimenea abierta o cerrada ¿cuál es mejor?

¿Estás pensando en poner una chimenea en casa y no sabes si cerrarla o dejarla abierta? Pues tranquila, es uno de los dilemas ante los que se presenta la mayoría de las personas que quieren contar con una chimenea en su hogar.

Cerradas o abiertas, desde luego, esta forma de calentar tu casa es toda una maravilla. Pero, ¿sabías que una chimenea cerrada aporta muchas más ventajas que una chimenea abierta? ¿quieres saber por qué?

Pues no te pierdas este post en el que te hablamos de chimeneas abiertas y cerradas para que puedas saber cuál es la mejor. Para ello, vamos a contarte cuáles son las ventajas y desventajas con las que cuenta cada uno de estos sistemas. Y así, podrás elegir cuál es el que mejor se ajusta a tus necesidades.

Las ventajas y desventajas de una chimenea abierta

¿Quién no ha soñado con tener una preciosa chimenea en su habitación o salón? Son elementos decorativos y muy funcionales, que aportan calor y hacen del hogar o de la habitación espacios más acogedores.

chimenea abierta

Son menos seguras

Una chimenea abierta nos permite contemplar el espectáculo que supone la leña ardiendo. Y escuchar el crepitar de las llamas. Supone una imagen de lo más romántica que, sin embargo, puede suponer un gran inconveniente si tenemos niños, mascotas o si queremos controlar de forma adecuada el calor en ese espacio.

¿Por qué? Pues porque una chimenea abierta, pese a estar instalada de forma correcta, es un espacio al que un niño o mascota puede acceder de manera voluntaria o accidental.

Consumen más

No permiten un correcto control sobre el aire que entra en la habitación. Esto último debido a que no existe ninguna barrera entre el aire que entra por el tubo de la chimenea y la boca de ésta. Lo que supone además que la leña se consumirá de forma más rápida por la gran cantidad de oxígeno y ello, conlleva un gasto de combustible innecesario.

Las ventajas y desventajas de una chimenea cerrada

chimenea cerrada

Por el contrario, una chimenea cerrada presenta muchas más ventajas que una chimenea abierta. Entre ellas, vamos a destacar las siguientes:

Son más seguras

Pues al estar cerrada el acceso es controlado y se evitan un gran número de accidentes. Esto supone evitar quemaduras y también posibles incendios.

Ya que, en las chimeneas abiertas es más fácil que la madera pueda rodar, que las ascuas puedan salir o que una chispa pueda prender algún mueble, alfombra o manta que tengamos alrededor de la chimenea.

Son más limpias

Otra de las ventajas que presenta, es que es mucho más limpia. Pues inevitablemente, y por muy buena que sea la instalación de la chimenea o estufa de leña, es muy probable que en algún momento salga algo de humo de la misma e ingrese en la vivienda.

O que salga ceniza y que se genere más polvo en la casa. Y entonces la chimenea de leña pasará de ser un elemento imprescindible y cómodo a uno que solo aporta suciedad y problemas. Por ello, son tan importantes las puertas para chimeneas de leña que permiten cerrarlas de forma hermética.

Permiten un mayor ahorro de leña

Además, una chimenea cerrada permite un mejor ahorro en el consumo de leña. Pues al permitir la regulación de la entrada de aire, la combustión de la madera puede ser controlada. Así, gastaremos menos que con una chimenea abierta.

Mientras que las desventajas son mínimas. Así, en cuanto al aporte calorífico, que es el punto principal de una chimenea. Las ventajas que presenta una chimenea cerrada son menos. Pero la diferencia es mínima y es algo que se puede solventar de una manera muy simple.

Para ello, lo mejor es instalar una estufa de leña de doble combustión o poner ventiladores que saquen el calor que se genera dentro de la chimenea al exterior. Así, queda solucionada esta mínima desventaja con respecto a las chimeneas abiertas.

Cómo cerrar chimeneas abiertas

Como habrás visto, las chimeneas cerradas presentan muchas más ventajas que las chimeneas abiertas. Pero, si en tu caso ya tienes una chimenea abierta no debes desesperarte pensando en que has elegido la peor opción.

Porque existe una manera muy fácil de cerrar la chimenea abierta. Simplemente hay que colocarle una puerta que se adapte a la perfección a la forma de tu chimenea.

En este caso, es importante contar con profesionales de experiencia que puedan ofrecerte una puerta de chimenea hecha a medida. Y es que no todas las chimeneas son estándar. Nos encontramos con chimeneas cuadradas, rectangulares, metálicas, hechas de obra, etcétera.

Sobre todo, las hechas de obra, presentan unas formas y medidas de lo más peculiares que necesitan de puertas adaptadas a sus formas y tamaños. Algo que no presentará ninguna dificultad para profesionales habituados a este tipo de trabajos.

Además, poner una puerta en tu chimenea abierta no implica renunciar a contemplar la belleza del baile que forma el fuego sobre la madera. Un baile casi hipnótico que hace aún más atractiva la idea de tener una chimenea en casa. Pues existen puertas que combinan el metal con cristal para chimenea.

Así, podrás contar en tu casa con una preciosa chimenea que se ajusta a tus gustos. Y que presenta todos los beneficios de una chimenea cerrada. Confort y seguridad, combinadas con un método de calefacción muy eficaz que te permitirá sentirte mucho mejor en tu hogar.

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