Cómo deshollinar una chimenea

Cómo deshollinar una chimenea

Mantener en perfectas condiciones la chimenea es fundamental para poder disfrutar del confort que proporciona el fuego. Para ello, así como para mejorar el rendimiento, es imprescindible que en el interior del hogar y de los tubos no haya restos de hollín, que pueden poner en riesgo la seguridad y produce un mayor consumo. Por eso, en este artículo vamos a explicar cómo deshollinar una chimenea.

 

La creosota, principal razón por la que se debe deshollinar una chimenea

Limpiar la chimenea es mucho más que una cuestión de confort. La acumulación de hollín hace que se genere en las paredes de esta una sustancia denominada creosota, un residuo formado por varios compuestos químicos que se adhiere con fuerza al interior de la salida de humos.

 

Creosota

 

Si la creosota no se elimina se va acumulando, formando una capa cada vez más gruesa que puede llegar a caerse por el peso. Esto es un riesgo porque si la salida de humos está obstruida, la combustión del fuego no es adecuada y puede generar en el interior de la estancia una acumulación de gases muy peligrosa.

 

Por si esto fuera poco, la creosota es muy inflamable, así que podría llegar a arder y producir un incendio. Así que utilizar algún método deshollinador de chimeneas no es una opción, sino una necesidad.

 

Decidir el tipo de limpieza

Existes varios métodos de limpieza, unos destinados a limpiezas de mantenimiento y otros a labores más profundas. Lo ideal es hacer una limpieza en profundidad una vez al año, cuando se termina de usar, y durante la temporada en la que se enciende limpiar una vez a la semana para mantenerla en buenas condiciones.

Podemos diferenciar los métodos de limpieza en mecánicos o químicos. El primero consiste en usar un cepillo redondo de cerdas duras, que en el argot profesional se llama erizo. Hay erizos manuales y eléctricos, aunque para una chimenea doméstica un cepillo manual será suficiente. El erizo lleva una guía flexible, que permite limpiar el interior de la chimenea por completo.

 

Para limpiar la chimenea con un método químico, se usan bolsas o troncos deshollinadores, que al encenderse generan una reacción que acaba con la adherencia de creosota, para proceder después a retirarla del hogar.

 

Deshollinar de forma mecánica

Antes de proceder a utilizar el erizo, es importante proteger la parte frontal del suelo que da a la chimenea con plástico o papel, para evitar que el hollín caiga al exterior. Después, con la ayuda de un cepillo y un recogedor se retira toda la ceniza que hay en el hogar. Es muy importante que la chimenea esté fría, de modo que habrá que dejar de usarla horas antes.

 

Miramos cómo se encuentra el interior del tubo de la chimenea, con ayuda de una linterna para asegurarnos. Colocamos un par de plásticos a modo de ventana en el frente de la chimenea, dejando un hueco en el centro para meter el cepillo.

 

Protegerse con guantes, mascarilla y gafas es esencial, para evitar que el hollín afecte de alguna manera.

 

deshollinar de forma mecánica

 

Metemos el erizo por la chimenea y frotamos con energía, pero con precaución para que los tubos no se desprendan. Vamos soltando el mango para llegar a todo el tubo de salida de humos. Al notar que no hay que hacer mucha fuerza, significará que se ha desprendido la mayoría de residuo. Retiramos el cepillo y despegamos el plástico con cuidado.

 

Con ayuda de un aspirador, recogemos todo el hollín que ha caído al hogar, y nos aseguramos de que el tiro no está obstruido abriendo y cerrando para comprobarlo. Si estuviera atascado, pasamos también el aspirador.

 

Limpiamos la boca de la chimenea y estará en perfectas condiciones para la próxima temporada.

 

Deshollinar de forma química

Antes de empezar con la limpieza de la chimenea de forma química, enciende el fuego y deja que arda durante media hora. Después pone una bolsa o un tronco deshollinador sin desenvolver, y deja que se queme por completo. La frecuencia con la que tendrás que hacer este proceso dependerá de cuál sea el uso que le des a la chimenea.

 

Una vez que se ha consumido todo y las cenizas están frías, retira con un cepillo y un recogedor. Si ves que hace falta repetir el proceso, deja que pase un día para volver a encender el fuego.

 

Encender bien la chimenea, clave

Saber cómo deshollinar una chimenea es muy importante para que todo funcione bien, como también lo es encender el fuego de la manera adecuada. De hecho, en HotFireDoor le damos mucha importancia a ello porque así se evita en parte la acumulación de residuos, haciendo que la chimenea funcione mucho mejor y el consumo sea eficiente.

 

encender bien la chiemenea

 

Existen varios métodos para encender el fuego, como las pastillas de encendido o los líquidos. Escoge uno que produzca la menor cantidad posible de alquitrán.

 

También es importante prestar atención al combustible de la chimenea. Si se trata de una chimenea de bioetanol, no uses otro combustible que no sea ese. Y si vas a encender una chimenea de leña, usa siempre leña de buena calidad que esté muy seca, que no contenga mucha resina porque esta genera muchos residuos al quemarse. No uses madera barnizada o lacada, ni muebles viejos aunque no parezca que han sido tratado de alguna manera.

 

El proceso de limpieza de una chimenea es una tarea fundamental para seguir disfrutando de encender el fuego y sentir el calor del hogar.

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